jueves, 1 de junio de 2023

MES DEL CORAZÓN DE JESÚS

 

Por la señal +
Señor mío Jesucristo...

ORACIÓN PREPARATORIA:

Oh Dios, que por medio del Corazón de Vuestro Hijo, herido por nuestras culpas, Os dignáis, en Vuestra misericordia infinita, darnos los tesoros de Vuestro Amor; Os pedimos nos concedáis que, al presentarle el devoto obsequio de nuestra piedad, le ofrezcamos también el homenaje de una digna satisfacción. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.

DEPRECACIONES:

  • Oh preciosa herida abierta en el Sagrado Corazón para dar paso a las llamas de Vuestro inmenso amor, haced que el incendio de la caridad purifique nuestros corazones de la inmundicia del pecado Padrenuestro, Ave María y Gloria...
  • Oh corona de espinas, qué atormentasteis al Corazón Sacratísimo con las puntas crueles de nuestros pecados, alcanzadnos un santo y sincero arrepentimiento de nuestras culpas. Padrenuestro, Ave María y Gloria...
  • Oh Cruz plantada en el Corazón de Cristo, árbol frondoso alimentado con la Sangre Divina, signo de Vuestro ardiente deseo de ser crucificado, concedednos una entera resignación a los designios de la Providencia Padrenuestro, Ave María y Gloria...
Consagración al Sagrado Corazón de Jesús: 
Oh Corazón dulcísimo de Jesús, Rey de amor, por mediación de vuestra Madre y Madre mía, la Santísima Virgen María, acepto muy gustoso el pacto que me proponéis de cuidar Vos de mí y de mis cosas y cuidar yo de Vos y de Vuestra gloria. Todo lo mío lo pongo en Vuestras manos, mi familia, negocios y ocupaciones todas; mi cuerpo con sus sentidos, salud y vida; mi alma con su potencia virtudes y méritos; mi propia salvación y santificación. Cuidad Vos de mi, yo en cambio cuidaré de Vos, de glorificaros cuanto pueda. Os prometo contribuir con comuniones, Misas, rosarios, oraciones y jaculatorias; con la paciencia en sufrir la cruces ordinarias de la vida; con el fiel cumplimiento de las obligaciones de mi estado; con obras de misericordia, con limosnas y sacrificios; con la propaganda, con el ejemplo, de palabra y por escrito, a daros toda gloria y reparación que me sea posible. Quiero extender por todo el mundo Vuestro reinado de Amor. Hacedme perfectísimo amante y apóstol de Vuestro Amantísimo Corazón. Amén.

Todo sea por Vos, Corazón Sacratísimo de Jesús.

Sagrado Corazón de Jesús en Vos confío (3), porque creo en Vuestro amor para conmigo.

Ahora harás la CONSIDERACIÓN de cada día... y terminarás con la oración final

ORACIÓN FINAL:

Oh Señor Jesús Vuestros santos misterios infundan en nosotros un fervor divino, con que, recibida la suavidad de Vuestro dulcísimo Corazón, aprendamos a despreciar lo terreno y amar lo celestial. Vos que vivís y reináis por siglos infinitos. Amén.

CONSIDERACIONES PARA CADA DÍA:

Día 1. La Cruz es el árbol en que quiso redimirnos Jesús. Quiso morir con los brazos extendidos para abrazar a todos los hombres. Amemos a quien tanto nos ha amado.

Día 2. La Cruz es la escalera por la cual podemos subir al Cielo. Quien pretenda salvarse por otro camino, se equivoca y va a su eterna ruina. Abracémonos con la Cruz.

Día 3. La Cruz es la balanza con que Jesús paga el precio de nuestro rescate. Nuestros méritos son nulos; los de Jesús son infinitos. Confiemos en Jesús Crucificado.

Día 4. La Cruz es la espada con la cual venceremos a los enemigos de nuestra salvación. Sin ella seremos vencidos. Sin Jesús nada podemos; con Él podemos todo.

Día 5. La Cruz es la palanca que, apoyándose en los méritos de Jesús, nos da fuerzas para levantar la pesadez de nuestra naturaleza caída y elevarla a lo sobrenatural.

Día 6. La Cruz es el puente que, al atravesar el abismo de la muerte, nos trasladará a las orillas ciertas y placenteras de una eternidad feliz. i Ay del que no se vale de ella ¡

Día 7. La Cruz es el martillo que aplastará un día a cuantos van contra ella. De Dios nadie se burla. Ahora calla; pero vendrá un día en que hablará y... Premiará o castigará.

Día 8. La Cruz es la llave con que Jesús ha querido abrirnos las puertas de la gloria y cerrarnos las del infierno. Llevémosla siempre sobre nuestro pecho y tengámosla en la cabecera de nuestro lecho.

Día 9. La Cruz es el áncora que nos salvará de las tempestades del mar proceloso de este mundo y nos conducirá al puerto seguro de salvación. Sin ella pereceremos infaliblemente.

Día 10. La Cruz es el faro que ilumina nuestra inteligencia, nos habla del infinito amor de un Dios y nos muestra el término de nuestra vida. Pensemos en lo que nos espera.

Día 11. Lanzada contra el Corazón de Cristo es la blasfemia, o la proferida por labios inmundos, o la declamada en la tribuna, o la impresa en el libro herético o impío. iAborrezcámosla!

Día 12. Lanzada contra el Corazón de Cristo es la inmoralidad que a tantas almas seduce y que se manifiesta en el hablar y vestir, en la playa y en los espectáculos, en la novela y aún en el deporte. iAlerta con ella!

Día 13. Lanzada contra el Corazón de Cristo es la impiedad, el desprecio que se hace de las cosas sagradas; la burla y el sarcasmo contra las mismas; la negación de las verdades y doctrinas de Jesús.

Día 14. Lanzada contra el Corazón de Cristo es la profanación que se hace impune y públicamente de los días del Señor; la omisión de la Santa Misa; el convertir los días santos en días de pecado.

Día 15. Lanzada contra el Corazón de Cristo son los odios que reinan hoy en el mundo, tan contrario a Aquel que vino a enseñarnos las dulzuras de la divina Caridad y amor entre todos.

Día 16. Lanzada contra el Corazón de Cristo son las persecuciones que sufre la Iglesia, salida del Costado del Divino Redentor, sobre todo los que sufre de parte de las naciones anticristianas.

Día 17. Lanzada contra el Corazón de Cristo es el ateísmo materialista que pretende hoy dominar el mundo, borrar de las inteligencias todo el orden sobrenatural y sumirlo en el abismo de toda maldad.

Día 18. Lanzada contra el Corazón de Cristo son los tantos sacrilegios como se cometen contra todo lo más santo y sagrado y en la recepción de los santos Sacramentos indignamente recibidos.

Día 19. Lanzada contra el Corazón de Cristo es el desconocimiento que reina de la vida y doctrina de Jesús, aun por parte de muchos cristianos, que lo son solamente de nombre, pero no en realidad.

Día 20. Lanzada contra el Corazón de Cristo es la condenación eterna de tantos hombres, que no han querido aprovecharse de la Divina Sangre, derramada para su salvación.

Día 21. Espina para el Corazón de Jesús es la falta de una fe viva por parte de muchos que le aman y sirven, y le sirven casi a la fuerza y arrastrándose más que caminando, en la vida espiritual.

Día 22. Espina es la falta de conformidad con la voluntad de Dios, que hace murmurar de la Divina Providencia, cuando las cosas no suceden según el propio gusto o capricho.

Día 23. Espina es la falta de caridad que tienen los pudientes con los menesterosos. Siempre habrá pobres en el mundo; pero no habría de haber miserables. Jesús impone la caridad como ley suya.

Día 24. Espina es la falta de devoción que manifiestan muchos cristianos en sus mismas oraciones; y las irreverencias que cometen en los templos con su porte poco cristiano.

Día 25. Espina es para el Corazón de Jesús la falta de paciencia y dominio propio de muchos cristianos, que no saben sufrir la menor contrariedad sin quejarse o incomodarse.

Día 26. Espina es para el Corazón de Jesús la sobra de comodidades de aquellos cristianos que se espantan al solo nombre del sacrificio y nada hacen por amor de Jesús, que tanto sufrió por ellos.

Día 27. Espina es la sobra de amor propio que domina en tantos corazones que no pueden soportar el menor aviso o corrección, viviendo por otra parte llenos de defectos.

Día 28. Espina es la sobra de negligencia con que se hacen las cosas de Dios. Mientras algunos son todo actividad y energía para las cosas puramente temporales.

Día 29. Espina es la sobra de frialdad, causa de que muchos cristianos, por otra parte buenos, cometan muchos pecados veniales sin que traten de enmendarse de ellos.

Día 30. Espina es para el Corazón de Jesús ver la falta de cristianos en los templos y la sobra de ellos en los centros de mundanas diversiones. El Corazón de Jesús ama, y no es amado. ¿Qué haces tú?

Las Doce Promesas del Sagrado Corazón:
El 16 de junio de 1673, el Corazón de Jesús le dio a Santa Margarita María para aquellas almas devotas a su Corazón las siguientes promesas:

* Les daré todas las gracias necesarias para su estado de vida.

* Les daré paz a sus familias.

* Las consolaré en todas sus aflicciones.

* Seré su amparo y refugio seguro durante la vida y particularmente a la hora de la muerte.

* Bendeciré abundantemente sus empresas.

* Los pecadores encontrarán en mi Corazón la fuente inagotable de la Misericordia.

* Las almas tibias se harán fervorosas.

* Las almas fervorosas se elevarán con gran rapidez a gran perfección.

* Daré a los Sacerdotes la gracia de mover los corazones más endurecidos.

* Bendeciré las casas donde la imagen de Mi Corazón sea expuesta y honrada.

* Las personas que propaguen esta devoción tendrán su nombre escrito en mi Corazón y jamás será borrado de Él.

* Yo prometo, en la excesiva Misericordia de mi Corazón, que mi Amor Todopoderoso concederá a todos los que comulgaren los nueve primeros viernes consecutivos, la gracia de la penitencia final: No morirán en Mi desgracia, ni sin recibir los Sacramentos, haciéndose Mi Corazón su asilo seguro en aquella última hora.

jueves, 4 de mayo de 2023

NOVENA A LA VIRGEN DE FÁTIMA

NOVENA A LA VIRGEN DE FATIMA

Por la señal de la santa cruz + 
Señor mío, Jesucristo, Dios y hombre verdadero...

OFRECIMIENTO PARA TODOS LOS DÍAS:

¡Oh Dios mío! Yo creo, adoro, espero y os amo. Os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no os aman.

¡Oh santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo! Yo os adoro profundamente y os ofrezco el preciosísimo cuerpo, sangre, alma y divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los tabernáculos del mundo, en reparación de los ultrajes con que El es ofendido; y por los méritos infinitos de su Santísimo Corazón e intercesión del Inmaculado Corazón de María, os pido la conversión de los pecadores.

ORACIÓN PREPARATORIA:

Oh santísima Virgen María, Reina del Rosario y Madre de misericordia, que te dignaste manifestar en Fátima la ternura de vuestro Inmaculado Corazón trayéndonos mensajes de salvación y de paz. Confiados en vuestra misericordia maternal y agradecidos a las bondades de vuestro amantísimo Corazón, venimos a vuestras plantas para rendiros el tributo de nuestra veneración y amor. Concédenos las gracias que necesitamos para cumplir fielmente vuestro mensaje de amor, y la que os pedimos en esta Novena, si ha de ser para mayor gloria de Dios, honra vuestra y provecho de nuestras almas. Así sea.

ORACIÓN DE CADA DÍA: ...

Rezar Tres AVEMARÍAS, añadiendo después de cada una: "VIRGEN, DE FÁTIMA, RUEGA POR NOSOTROS"

PETICION:

A pesar de mi indignidad Madre mía, atended únicamente al arrepentimiento que tengo por haber entristecido vuestro maternal corazón y el de vuestro amado Hijo, acudid en mi ayuda durante esta santa novena, en la cual me propongo purificar mi alma y conseguir por vuestra intercesión La Paz del Mundo, el fin de las guerras y el favor especial que solicito (pedir la intención personal que se desee) y dar gracias a la misma, por todos los beneficios recibidos. Amén

ORACION FINAL:

¡Oh Dios, cuyo Unigénito, con su vida, muerte y resurrección, nos mereció el premio de la salvación eterna! Os suplicamos nos concedas que, meditando los misterios del santísimo rosario de la bienaventurada Virgen María, imitemos los ejemplos que nos enseñan y alcancemos el premio que prometen. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Bajo vuestro amparo nos acogemos, santa Madre de Dios; no despreciéis nuestras súplicas en las necesidades, sino libradnos de todos los peligros, ¡oh siempre Virgen gloriosa y bendita!.

V. Ruega por nosotros, ¡oh Virgen de Fátima!

R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

DÍA 1° (4 de Mayo)

LA REPARACION DE LOS PECADOS


¡Oh santísima Virgen María, Madre de los pobres pecadores!, que apareciendo en Fátima, dejaste transparentar en tu rostro celestial una leve sombra de tristeza para indicar el dolor que te causan los pecados de los hombres y que con maternal compasión exhortaste a no afligir más a tu Hijo con la culpa y a reparar los pecados con la mortificación y la penitencia.

Danos la gracia de un sincero dolor de los pecados cometidos y la resolución generosa de reparar con obras de penitencia y mortificación todas las ofensas que se infieren a tu Divino Hijo y a tu Corazón Inmaculado. Amén.

DÍA 2° (5 de mayo)

BUSQUEN LA SANTIDAD


¡Oh santísima Virgen María, Madre de la divina gracia, que vestida de increíble blancura te apareciste a unos pastorcitos sencillos e inocentes, enseñándonos así cuánto debemos amar y procurar la inocencia del alma, y que pediste por medio de ellos la enmienda de las costumbres y la santidad de una vida cristiana perfecta.

Concédenos misericordiosamente la gracia de saber apreciar la dignidad de nuestra condición de cristianos y de llevar una vida en todo conforme a las promesas bautismales. Amén

DÍA 3° (6 de Mayo)

CONCÉDENOS EL DON DE LA ORACIÓN


¡Oh santísima Virgen María, vaso insigne de devoción!, que te apareciste en Fátima teniendo pendiente de vuestras manos el santo Rosario, y que insistentemente repetías: "Orad, orad mucho", para alejar por medio de la oración los males que nos amenazan.

Concédenos el don y el espíritu de oración, la gracia de ser fieles en el cumplimiento del gran precepto de orar, haciéndolo todos los días, para así poder observar bien los santos mandamientos, vencer las tentaciones y llegar al conocimiento y amor de Jesucristo en esta vida y a la unión feliz con Él en la otra. Amén.

DÍA 4° (7 de Mayo)

AMOR AL PAPA Y A LA IGLESIA


¡Oh santísima Virgen María, Reina de la Iglesia!, que animaste a los pastorcitos de Fátima a rogar por el Papa, e infundiste en sus almas sencillas una gran veneración y amor hacia él, como Vicario de vuestro Hijo y su representante en la tierra.

Infunde también a nosotros el espíritu de veneración y docilidad hacia la autoridad del Romano Pontífice, de adhesión inquebrantable a sus enseñanzas, y en él y con él un gran amor y respeto a todos los ministros de la santa Iglesia, por medio de los cuales participamos la vida de la gracia en los sacramentos. Amén.

DÍA 5° (8 de Mayo)

MARIA, SALUD DE LOS ENFERMOS


¡Oh santísima Virgen María, salud de los enfermos y consoladora de los afligidos!, que movida por el ruego de los pastorcitos, obraste ya curaciones en vuestras apariciones en Fátima, y habéis convertido este lugar, santificado por vuestra presencia, en centro de vuestras misericordias maternales en favor de todos los afligidos.

A vuestro Corazón maternal acudimos llenos de filial confianza, mostrando las enfermedades de nuestras almas y las aflicciones y dolencias todas de nuestra vida.

Echad sobre ellas una mirada de compasión y remediadlas con la ternura de vuestras manos, para que así podamos serviros y amaros con todo nuestro corazón y con todo nuestro ser. Amén.

DÍA 6° ( 9 de Mayo)

MARIA, REFUGIO DE LOS PECADORES


¡Oh santísima Virgen María, refugio de los pecadores!, que enseñaste a los pastorcitos de Fátima a rogar incesantemente al Señor para que no caigamos en las penas eternas del infierno, y que manifestaste a uno de los tres que los pecados de la carne son los que más almas arrastran a aquellas terribles llamas.

Infundid en nuestras almas un gran horror al pecado y el temor santo de la justicia divina, y al mismo tiempo despertad en ellas la compasión por la suerte de los pobres pecadores y un santo celo para trabajar con nuestras oraciones, ejemplos y palabras por su conversión. Amén.

DÍA 7° (10 de Mayo)

MARIA, ALIVIO DE LAS ALMAS DEL PURGATORIO


¡Oh santísima Virgen María, Reina del purgatorio!, que enseñaste a los pastorcitos de Fátima a rogar a Dios por las almas del purgatorio, especialmente por las más abandonadas.

Encomendamos a la inagotable ternura de vuestro maternal Corazón todas las almas que padecen en aquel lugar de purificación, en particular las de todos nuestros allegados y familiares y las más abandonadas y necesitadas; alíviales sus penas y llévalas pronto a la región de la luz y de la paz, para cantar allí perpetuamente vuestras misericordias. Amén.

DÍA 8° (11 de mayo)

MARÍA, REINA DEL SANTO ROSARIO


¡Oh santísima Virgen María!, que en vuestra última aparición te diste a conocer como la Reina del Santísimo Rosario, y en todas ellas recomendaste el rezo de esta devoción como el remedio más seguro y eficaz para todos los males y calamidades que nos afligen, tanto del alma como del cuerpo, así públicas como privadas. Infundid en nuestras almas una profunda estima de los misterios de nuestra Redención que se conmemoran en el rezo del Rosario, para así vivir siempre de sus frutos. Concédenos la gracia de ser siempre fieles a la práctica de rezarlo diariamente para honraros a Vos, acompañando vuestros gozos, dolores y glorias, y así merecer vuestra maternal protección y asistencia en todos los momentos de la vida, pero especialmente en la hora de la muerte. Amén.

DÍA 9° (12 de mayo)

DEVOCIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA


¡Oh santísima Virgen María, Madre nuestra dulcísima!, que escogiste a los pastorcitos de Fátima para mostrar al mundo las ternuras de vuestro Corazón misericordioso, y les propusiste la devoción al mismo como el medio con el cual Dios quiere dar la paz al mundo, como el camino para llevar las almas a Dios, y como una prenda suprema de salvación. Haced, ¡oh Corazón de la más tierna de las madres!, que sepamos comprender vuestro mensaje de amor y de misericordia, que lo abracemos con filial adhesión y que lo practiquemos siempre con fervor; y así sea vuestro Corazón nuestro refugio, nuestro consuelo y el camino que nos conduzca al amor y a la unión con vuestro Hijo Jesús. Amén.

viernes, 5 de agosto de 2022

LA TRANSVERBERACIÓN DE SAN PÍO DE PIETRELCINA


La tarde del 5 de agosto de 1918, el Padre Pío, estando en el confesionario confesando a los muchachos, recibió la gracia de la transverberación.
El 21 de agosto de ese mismo año le relataba por obediencia a su director espiritual lo siguiente:

"No soy capaz de describirle lo que tuvo lugar en este período de tan intenso martirio. Estaba confesando a nuestros muchachos la tarde del cinco, cuando de golpe me aterrorizó la vista de un personaje celeste, que se me presenta ante los ojos de la inteligencia. Tenía en la mano una especie de arnés, semejante a una larguísima lámina de hierro con una punta bien afilada, y parecía que de esa punta saliera fuego.

Ver todo esto y observar que dicho personaje arrojaba con toda violencia el dicho arnés en el alma, fue todo uno. Emití con dificultad un lamento, me sentía morir. Le dije al muchacho que se retirara porque me sentía mal y no tenía fuerzas para continuar.

Este martirio duró, sin interrupción, hasta la mañana del día siete. Lo que yo sufrí en este luctuoso período no sabría expresarlo. Veía que hasta las entrañas quedaban desgarradas y estiradas tras aquel arnés, y que todo era pasado a hierro y fuego. Desde aquel día yo estoy herido de muerte. Siento en lo más íntimo del alma una herida que está siempre abierta y que me tiene en ansias continuamente.

¿No es éste un nuevo castigo que me inflige la justicia divina? Juzgue usted cuánta verdad hay en esta afirmación y si no tengo todos los motivos para temer y vivir en una angustia extrema."

(21 de agosto de 1918, al P. Benedicto de San Marco in Lamis – Ep. I, p. 1061)



El Padre Pío pensó que era un castigo divino, pero la respuesta de su director fue contundente: "Todo lo que ocurre en ti es efecto del amor, es prueba, es vocación a corredimir y, por tanto, es fuente de gloria."

A través de la transverberación del 5 de agosto de 1918 y días después en septiembre de ese mismo año, recibiendo los estigmas visibles, el Señor quiso asociar al Padre Pío a su Pasión, hasta el último día de su vida terrena. 
Él siempre correspondió a estas gracias por medio del misterio insondable de vida que fue su respuesta a la santidad, como cantamos en nuestro Himno cada mes.

Transverberación (del latín: transverberatĭo, que significa "traspasar"​) es una experiencia mística que ha sido descrito como un fenómeno en el cual la persona que logra una unión íntima con Dios, siente traspasado el corazón por un fuego sobrenatural. El ejemplo más conocido es de Santa Teresa de Jesús.

San Juan de la Cruz en Llama de amor viva, canción 2ª, habla de la merced del dardo, y todos los estudiosos coinciden que está hablando de Santa Teresa de Jesús, de cuyos labios puede haber escuchado esa gracia sufrida por ella. Reproducimos aquí el texto seleccionado:


"¡Oh cauterio suave!
¡Oh regalada llaga!
¡Oh mano blanda! ¡Oh toque delicado,
que a vida eterna sabe,
y toda deuda paga!
Matando, muerte en vida la has trocado."


Pocas almas llegan a tanto como esto, dice San Juan de la Cruz, "mas algunas han llegado, mayormente las de aquellos cuya virtud y espíritu se había de difundir en la sucesión de sus hijos, dando Dios la riqueza y valor a las cabezas en las primicias del espíritu según la mayor o menor sucesión que había de tener su doctrina y espíritu"


Padre Pío pasó ese 5 de agosto de 1918 a formar parte de esos otros muchos santos a los que Dios bendijo con este fenómeno místico, como: San Francisco de Asís, Santa Catalina de Siena, Santa Teresa de Jesús, Santa Teresita de Lisieux, San Felipe Neri, San Francisco de sales, entre otros.

Damos gracias a Dios por esta bendición para la Iglesia y pedimos a San Pio de Pietrelcina que ruegue por nosotros y por todos sus Grupos de Oración.